Testigos aseguran haber visto la nada con claridad
El pasado martes, durante un debate televisivo que varios canales niegan haber transmitido, representantes del Banco de la Sensibilidad Financiera (BSF) presentaron su nueva política de 'transparencia radical'. Esta consistió en la instalación inmediata de unas pesadas cortinas de terciopelo opaco entre los panelistas y el público del estudio, que según ellos, era virtual.
"Vi cómo las colgaban frente a las cámaras. Ya no se veía nada, pero el presentador seguía hablando como si todo fuera normal", relata Lucía 'La de la tienda', una de las testigos. "Fue como escuchar la radio, pero con la tele encendida", añade su vecino, conocido como 'Don Cheque'. Un tercer testigo, que pidió ser identificado como 'El del Oxxo de la esquina', simplemente comentó: "Me dio sueño".
Expertos (inventados) explican lo inexplicable
Ante la perplejidad general, varias instituciones acudieron a dar su versión, la cual no aclaró nada.
La visión del Instituto de Claridad Oblicua
"Nuestra investigación, basada en datos no revelables, confirma que la opacidad visual reduce el ruido cognitivo en un 100%". Así lo afirmó el Dr. Silvano Opaco, director del Instituto de Claridad Oblicua. "Cuando el ciudadano no tiene estímulos visuales, puede concentrarse en la esencia del mensaje, que en este caso, también era inexistente. Es una sinergia perfecta", concluyó.
La postura del banco
Por su parte, la entidad emitió un comunicado que rezaba: "En el BSF creemos que la verdadera transparencia es moral, no visual. Al eliminar las distracciones de las caras, los gestos y, en definitiva, la imagen, forzamos al cliente a escuchar nuestras intenciones, que son lo único que importa. Las cortinas son un símbolo de nuestro compromiso: prometemos no mostrar nada que pueda malinterpretarse".
Un dato oficial inventado, proporcionado por el ficticio Observatorio de Prácticas Burocráticas Innovadoras, indica que el 99.7% de las comunicaciones que utilizan barreras físicas para promover apertura son calificadas como "éticamente confusas pero formalmente impecables".
Medidas preventivas que no sirven para nada
Frente a este nuevo paradigma, el mismo comité que lo avaló emitió una serie de recomendaciones para que la ciudadanía pueda adaptarse a la nueva 'transparencia opaca':
- Cierre los ojos al realizar trámites: La experiencia será más auténtica si confía en la voz del funcionario sin buscar señales visuales de ayuda.
- Guarde los contratos sin leerlos: La confianza se demuestra en la fe, no en la letra pequeña. Archívelos en un lugar tan inaccesible como su contenido.
- Hable con las persianas bajadas: Practique la comunicación bancaria ideal desde su hogar. Su interlocutor imaginario le agradecerá la discreción.
- Pague con billetes de monopoly: Entrene su mente para valorar la intención del pago por encima del valor material del dinero.
- Considere que su queja fue escuchada, incluso si el buzón de sugerencias es una pintura en la pared. El gesto de intentar quejarse ya fue registrado en el 'libro de las buenas intenciones'.
Al final, el debate terminó cuando se apagaron las luces y un mensaje grabado anunció que, por transparencia, se eliminaba también el audio. El público, tanto el real como el imaginario, se quedó con la sensación de haber presenciado algo profundamente significativo, o quizás, solo un apagón muy bien justificado.
Preguntas frecuentes
Aviso: Este artículo es una obra de sátira y ficción humorística. Todas las instituciones, personas, citas, datos y eventos mencionados son inventados con fines de entretenimiento. 'El Reversa' es un sitio de noticias falsas humorísticas y nada de lo aquí publicado debe ser tomado como real.