La Crisis del Azul Marino y el Naranja Opaco
El supermercado 'Fulgor Sensorial', en huelga emocional desde hace tres meses, ha elevado el nivel de alerta a 'Emergencia Nivel 5' tras detectar un 'patrón cromático disruptivo y potencialmente traumático' en el pasillo 7, dedicado a conservas de pescado. El incidente se centra en la alternancia 'caótica' entre latas de atún en agua (azul marino) y latas de atún en aceite (naranja opaco).
"La secuencia no sigue una lógica de alternancia armónica, sino una de puro azar mercantilista", declaró la portavoz del establecimiento, Lucía Páramo, desde detrás de un mostrador vacío. "Esto genera una disonancia cognitiva en el cliente que puede derivar en indecisión crónica a la hora de elegir proteínas".
Dato Oficial del Instituto de Estudios Perceptivos
Según el último informe del IEP, una disposición incorrecta de colores en góndolas puede reducir la 'felicidad de compra' hasta en un 47%, y aumentar en un 33% la probabilidad de que el consumidor abandone el local con una bolsa de papas fritas y un sentimiento de vacío existencial.
Reacciones desde el Epicentro del Conflicto Visual
El Comité de Armonía Visual (CAV), un organismo creado ad hoc por la huelga, ya se encuentra auditando cada centímetro del pasillo. Su presidente, Armando Tono, fue contundente: "No se trata solo de latas. Es un síntoma de un desorden mayor. Hemos identificado al menos tres tonalidades de rojo en los botes de tomate frito que no conversan entre sí. Es una barbarie".
Por su parte, el Sindicato de Empleados Sensitivos (SES) ha emitido un comunicado apoyando la medida. "Nuestros afiliados no pueden trabajar en un entorno tan hostil a la vista. Exigimos un protocolo de reposición que respete la rueda cromática de Itten", señaló su líder, Félix Matiz.
El Plan de Contingencia: ¿Solución o Nuevo Problema?
La dirección del supermercado, en un esfuerzo por contener la crisis, ha anunciado el 'Plan Fénix Visual'. Este implica cerrar el pasillo 7 por tiempo indefinido y reemplazarlo con una instalación artística titulada 'El Mar en Latas', curada por un colectivo local.
"Es un paso hacia la sanación del espacio", explicó Páramo. "Mientras tanto, los clientes que necesiten atún podrán solicitarlo mediante un formulario en línea que evalúa su estado emocional y su compatibilidad cromática con el producto". El formulario, según fuentes, tiene 12 páginas y requiere una selfie con iluminación natural.
Analistas del retail predicen que este proceso podría alargar la compra de una lata simple a unos tres días hábiles, pero destacan el 'valor agregado de la introspección' que ofrece al consumidor. Mientras, los carritos de compra esperan, vacíos y alineados, en una perfecta simetría que a nadie parece molestar.
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Aviso: Este artículo es una obra de sátira y ficción humorística. Todos los nombres, instituciones, eventos y declaraciones son inventados con fines de entretenimiento. 'El Reversa' es un sitio de noticias falsas cómicas y nada de lo aquí publicado debe ser tomado como real.